En el tratamiento de Residuos Industriales Líquidos (RILES), la correcta selección y dosificación de productos químicos determina tanto la eficiencia operacional de la planta como el cumplimiento de la normativa ambiental vigente. En Chile, este marco está definido principalmente por el Decreto Supremo N°90/2000 del MINSEGPRES, que regula la descarga de RILES a cuerpos de agua superficiales y marinos, y el Decreto Supremo N°609/1998 del MOP, que norma la descarga a redes de alcantarillado público.

Entre los reactivos más utilizados en la industria destaca el hipoclorito de sodio, cuya aplicación principal, y más extendida, corresponde a la sanitización de efluentes. No obstante, su versatilidad lo convierte en un insumo de uso amplio dentro de las instalaciones de tratamiento.

Hipoclorito de Sodio Industrial vs. Doméstico

El hipoclorito de sodio utilizado en aplicaciones industriales se emplea en concentraciones de entre 10% y 15% de cloro activo, lo que lo diferencia significativamente del producto de uso doméstico, cuya concentración varía entre 3% y 5%. Esta distinción es relevante tanto para la dosificación como para los protocolos de seguridad en su manejo.

El hipoclorito de sodio utilizado en aplicaciones domésticas suele comercializarse en concentraciones que van entre el 3% y el 5%, en envases de pequeño volumen de 1 a 5 litros, con un grado de pureza estándar destinado principalmente a tareas de limpieza y desinfección del hogar. En cambio, el hipoclorito de sodio de uso industrial se presenta en concentraciones más elevadas, generalmente entre el 10% y el 15%, en formatos de mayor capacidad como bidones y contenedores IBC. Además, posee un grado de pureza técnico o industrial que lo hace apto para procesos especializados, tales como el tratamiento de efluentes, la sanitización de instalaciones y la desinfección de equipos en distintos sectores productivos.

Principales funciones en plantas de RILES

  • Sanitización de efluentes: Su aplicación predominante es la eliminación de microorganismos presentes en el agua antes de su descarga o reutilización, asegurando el cumplimiento de los parámetros microbiológicos establecidos por el DS N°90 y el DS N°609.
  • Limpieza y desinfección: Es ampliamente utilizado en la limpieza y desinfección de equipos, superficies e instalaciones dentro de la planta, contribuyendo a mantener condiciones higiénicas adecuadas y prevenir contaminaciones cruzadas.
  • Control de olores: Mediante la oxidación de compuestos sulfurados, reduce de forma significativa los problemas de olor en estanques, cámaras y líneas de conducción.
  • Oxidación de contaminantes: Permite transformar ciertos compuestos en formas más fáciles de remover en etapas posteriores del tratamiento.
  • Control biológico en equipos y conducciones: Contribuye a controlar la formación de biopelículas y acumulaciones microbiológicas en tuberías y equipos auxiliares.

Su eficacia, sin embargo, está directamente vinculada a una dosificación técnicamente justificada. Una sobredosificación puede afectar procesos biológicos, incrementar costos operacionales y generar subproductos no deseados como trihalometanos (THMs) o cloraminas, compuestos que pueden comprometer el cumplimiento normativo.

Prevención, Higiene y Seguridad en el Manejo

El manejo del hipoclorito de sodio industrial está regulado en Chile por el DS N°594/1999 del MINSAL, que establece las condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo, y por la NCh 382, norma que clasifica y define la nomenclatura de sustancias peligrosas. Su correcta aplicación exige:

  • Equipos de Protección Personal (EPP): Uso obligatorio de guantes de nitrilo, lentes de seguridad y mascarilla con filtro ante riesgo de salpicaduras o inhalación de vapores de cloro.
  • Almacenamiento seguro: Mantener en lugar fresco, ventilado y alejado de ácidos, luz solar directa y fuentes de calor, para evitar degradación del producto y generación de gases tóxicos.
  • Manipulación controlada: Evitar el contacto directo con piel y mucosas. En caso de derrame, neutralizar con agua abundante y notificar al encargado de seguridad.
  • Compatibilidad química: No mezclar con productos ácidos, amoniacales ni otros oxidantes, ya que puede generar reacciones exotérmicas o liberación de cloro gas.

En ASQ comercializamos hipoclorito de sodio en distintos formatos para adaptarnos a las necesidades operacionales de cada proyecto: desde envases de 5 litros hasta contenedores IBC de 1.160 kg, permitiendo abastecer tanto a instalaciones de menor escala como a plantas industriales de alta demanda.

¿Su planta ya cuenta con un protocolo de dosificación y control para el hipoclorito de sodio? Le invitamos a conversar con nuestro equipo técnico.